Consejos

¿Año Sabático? ¿En qué consiste?

Publicado el:: 08-05-2018

Luego de pasar años estudiando o trabajando sin descanso, o haciendo ambas cosas a la vez, a veces es necesario parar durante un tiempo. ¿Alguna vez consideraste tomarte un año sabático?

¿Año Sabático? ¿En qué consiste?
La palabra “sabático” proviene del término judío Sabbath. Quienes profesan dicha religión destinan un día a la semana, el sábado, fundamentalmente al descanso y la reflexión. En el cristianismo el día que posee un fin similar es el domingo.

El año sabático consiste en que las personas dejan de lado sus obligaciones académicas o laborales habituales, para dedicarse por completo a otras actividades o el descanso. No existe una regla respecto a lo que se debe hacer durante un año sabático.

En el caso de algunos profesionales, como los docentes, es un año dedicado a profundizar en sus estudios y actualizarse. Para otras personas es simplemente un tiempo de descansar y reponer energías. Algunos destinan este tiempo a reflexionar y resolver cuestiones personales. Otros viajan, por ejemplo.

Otra alternativa, sin embargo, es destinar el tiempo de nuestro año sabático a ayudar. Son numerosas las ONG en todo el mundo que requieren de voluntarios. Esto nos permite desarrollarnos tanto a nivel humano como profesional, pudiendo desempeñar tareas en el área de nuestra especialidad, o simplemente defendiendo una causa que creamos justa.

De todas maneras, hay algunas cuestiones negativas asociadas a este fenómeno. Independientemente de que no se planee viajar por el mundo durante un año entero, hay gastos asociados a las necesidades básicas que siempre habrá que cubrir. Esto determina que no muchos pueden darse el lujo de tomar un año entero de descanso.

Una posible solución a lo anterior es trabajar. Esto no implica que deje de ser un año sabático, se pueden desempeñar actividades alternativas como enseñar nuestro idioma en otro lugar o dar clases de alguna disciplina que tengamos como hobby.
Otro problema a contemplar es desacostumbrarse a llevar un determinado ritmo de vida. Si bien será un alivio, luego se torna difícil volver a retomar las actividades previas. Si lo pasamos en otro lugar, también será momento de retomar vínculos y amistades.

Entre quienes han optado por un año sabático en algún momento, hay distintas posturas. Algunos se arrepienten. Otros creen que fue la mejor decisión que pusieron tomar. Es un momento ideal para revisar los logros alcanzados y fijarse nuevos objetivos, conocerse a uno mismo y reordenar prioridades. El provecho que se puede sacar de esta experiencia, en definitiva, depende de cada uno.

¿Tomaste un año sabático alguna vez? ¿Lo harías?