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Pensamiento lateral: una forma creativa de enfrentar los problemas.

Publicado el:: 09-05-2018

El pensamiento lateral en suponer que hay infinitas posibilidades para dar uso a un objeto o explicar una situación.

Pensamiento lateral: una forma creativa de enfrentar los problemas.
El escritor y psicólogo Edward de Bono fue su precursor el cual sostiene que muchas de las personas más exitosas de la historia se caracterizaron por utilizar el pensamiento lateral, llegando a creaciones innovadoras y únicas, que escapaban a los patrones más comunes. Se trata de un tipo de pensamiento especialmente presente en emprendedores e innovadores.

Pensamiento lateral en acción
Existen numerosos ejercicios para mostrar cómo funciona. Por ejemplo:
En un campo se encuentra un hombre tendido, sin vida. A su lado hay un paquete sin abrir. No hay ninguna otra criatura viva en el campo. ¿Cómo murió?.
Piensa un momento qué crees que pasó antes de ver la solución.
Solución: el hombre saltó desde un avión pero su paracaídas, que es el paquete, no se abrió.
Las personas tienden a pensar que el hombre llegó hasta el lugar caminando, dejando de lado la dimensión proporcionada por la altura.
Las técnicas presentadas a continuación permiten poder perfeccionarse en el uso de este pensamiento, logrando que se miren los problemas desde una infinidad de puntos de vista:

Palabra aleatoria
Es útil dibujar un esquema para aplicarlo. Se escribe una palabra asociada al problema. Alrededor, palabras derivadas de la primera, y a su vez, palabras asociadas a cada una de las que derivaron de aquella. Hay que buscar constantemente qué relación guarda cada una de las palabras con el problema.

Inversión:
Consiste en desordenar la forma natural en que suceden las cosas. Por ridículos que sean los nuevos problemas y soluciones resultantes, no deben descartarse. Nada garantiza que no se llegue a mejores ideas que si se pensara de forma lógica.

Los 6 sombreros para pensar:
ayudan a razonar desde diferentes puntos de vista. El color de cada sombrero indica la posición a tomar respecto del problema:
  • Blanco: implica una visión objetiva, teniendo en cuenta solo los datos y la información disponible.
  • Rojo: enfoca el problema desde la intuición, lo emocional, los sentimientos.
  • Negro: propone una visión crítica, analítica y negativa. Ser enemigo de la propia idea para ver sus debilidades.
  • Amarillo: supone un juicio positivo, una visión optimista de la idea y sus fortalezas.
  • Verde: consiste en pensar cosas nuevas, creativas, diferentes posibilidades.
  • Azul: incluye la organización, los procesos a realizar, la toma de decisiones.

No se trata de optar entre el pensamiento lógico o el lateral, son complementarios. Si bien no garantiza la creatividad, entrenarse en la utilización del pensamiento lateral puede ser muy útil al momento de buscar soluciones innovadoras.