Aprendiendo idiomas cuando ya somos adultos

Publicado el:: 11-07-2018

Adquirir conocimientos en un nuevo idioma una vez hemos alcanzado la madurez no es lo mismo que aprenderlo cuando somos jóvenes o niños.

Aprendiendo idiomas cuando ya somos adultos
De hecho, cuando somos niños, nuestro cerebro cuenta con una plasticidad innata que nos permite adquirir más de un idioma de forma muy sencilla y casi automática. Tan sólo necesitamos estar expuestos continuamente a ese tipo de lenguaje para que nuestro cerebro adopte una segunda o tercera lengua.

Sin embargo, a medida que entramos en la madurez, esta plasticidad va perdiendo fuerza y el proceso de adquisición de una nueva lengua se complica. Muchos lingüistas coinciden en la idea de que llegados a una cierta edad, nos las tenemos que ver con la fosilización, cuyo fenómeno nos impide adquirir una nueva lengua obteniendo una fluidez comparable a la de un nativo.

Si bien es cierto que nuestro cerebro no nos lo pone tan fácil como cuando somos niños, nada es imposible y aprender un idioma nuevo, por difícil que nos resulte, nos abrirá muchas puertas en el amplio pero escueto mercado laboral existente.
Así que no cunda el pánico. Aprender un nuevo idioma sólo puede traerte ventajas y para tu cerebro, es una excelente forma de mantenerlo sano. ¡No te pierdas los siguientes consejos!

Déjate de excusas y busca una buena clase
Aquí no vale el famoso “no tengo tiempo”. Aprender un idioma puede ser un proceso muy enriquecedor y seguro que se convertirá en algo que nos guste. Si encuentras un buen lugar donde aprender, te rodearás de personas que al igual que tú, quieren adquirir un nuevo idioma. Tan sólo necesitas ganas y mucha curiosidad.

Si puedes; viaja a países donde se hable ese idioma

Mucha gente aprovecha para irse algunas temporadas a países donde se habla el idioma que se está estudiando. Si puedes, ni lo dudes. Estar en contacto contínuo con personas que hablen el idioma en cuestión es una de las mejores formas de aprender a hablarlo de forma natural. 

Si no puedes; mira, escucha y lee en ese idioma
Existen otras forma de exponerse a un idioma nuevo. Una de ellas es eliminando los doblajes en español. Por ejemplo, si lo que quieres es aprender inglés, haz que la versión original sea algo obligatorio. 

No olvides tampoco leer algún que otro libro y si lo necesitas, no dudes en echar mano del diccionario para que no se te escape ni una palabra.

No hace falta que lo dejes para cuando acabes tus estudios, puedes lanzarte a por un nuevo idioma durante tus años en la universidad. Hoy en día, cuantos más idiomas sepas, más proyección profesional tendrás.