¿Me cambio de carrera? ¿Cómo se lo digo a mis padres?

Publicado el:: 21-06-2018

¿Te da miedo decirles a tus padres que quieres cambiar de carrera? Te contamos cómo hacerlo para minimizar la bronca y mantener la situación bajo control.

¿Me cambio de carrera? ¿Cómo se lo digo a mis padres?
Hablar con claridad
En primer lugar y antes de tomar la decisión de cambiar de carrera, debes tener muy claro lo que quieres hacer. Es normal que, una vez empezada la carrera, sintamos cierta decepción porque no se corresponde exactamente con nuestras expectativas, pero eso no es motivo para cambiarse. Si esos estudios pueden lograr que consigas desarrollar la profesión que sueñas para tu futuro, aunque no te gusten tanto como pensabas, debes valorar el hecho de que solo son un trámite para alcanzar tus metas. 

Practicar el discurso
Una vez trazado un plan para cambiar de carrera, es el momento de pensar en cómo vas a conseguir convencer a tus padres de que estás haciendo lo correcto. Para eso, es bueno que practiques la conversación que vas a tener con ellos y anticipes cuáles serán sus respuestas y sus reacciones para tener unos sólidos argumentos que exponer como respuesta. 

Controla la situación
Lo mejor es que busques un lugar neutral donde tener la conversación: un bar, un parque, un restaurante… que les convoques tú, que te dirijas a ellos con las cosas muy claras y que manejes un tiempo concreto, es decir, que te asegures de que la charla no se puede alargar hasta el infinito.

Negocia
Expón tus argumentos con lógica y seguridad de forma asertiva y escucha sus respuestas con empatía. Que no estén de acuerdo no significa que tengas que retractarte, pero tampoco seas inflexible. Si consigues negociar algún acuerdo que contente medianamente a ambas partes, habrás ganado, así que estate preparado para hacer concesiones.

No te pongas nervioso o te enfades
Quizá tus padres no respondan tan bien como esperabas o se pongan muy cabezotas, pero si entras al trapo y empezáis a discutir, perderás control sobre la situación. Trata de no levantar la voz ni hacer reproches, admite tu parte de culpa al haber elegido mal o al no haber sabido adaptarte y mantén tu postura y argumentos acerca de la idoneidad de cambiar de carrera pero sin atacar, alterarte ni tampoco permitir el chantaje psicológico. 

Da margen para que lo asimilen
Puede que no te valga con una sola reunión. Si has expuesto tus argumentos bien y no has discutido, pero aun así no están siendo razonables, pospón la conversación para otro momento y deja que hablen entre ellos y asimilen la información; en la siguiente reunión también ellos tendrán algún tipo de propuesta y habrán pensado más en ello. Ten calma y no esperes que la cosa se resuelva al instante.